
Que me dibujaras un paisaje,
que me cantaras sin palabras,
te pediría...
En un cartel indicador, que me pintaras
tu nombre y una flecha que me guiara...
Ya no sé si es que mi pecho late
cual mecánico ingenio o está averiado...
Hasta la fecha nadie me ha tomado de la mano para mostrarme
el sabor de lo perfectamente inútil...
Comentarios
Como el arco iris que vimos, viniendo el domingo desde Córdoba.
Siete besos de siete colores...
Helena.
saludos