marzo 10, 2006

tu y yo



Por cada mujer fuerte cansada de aparentar debilidad,

hay un hombre débil cansado de parecer fuerte.

Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta,

hay un hombre agobiado por tener que aparentar saberlo todo.

Por cada mujer cansada de ser calificada como "hembra emocional",

hay un hombre a quien se le ha negado el derecho a llorar y a ser “delicado”

Por cada mujer catalogada como poco femenina cuando compite,

hay un hombre obligado a competir para que no se dude de su masculinidad.

Por cada mujer cansada de ser un objeto sexual,

hay un hombre preocupado por su potencia sexual.

Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo a un salario satisfactorio,

hay un hombre que debe asumir la responsabilidad económica de otro ser humano.

Por cada mujer que desconoce los mecanismos del automóvil,

hay un hombre que no ha aprendido los secretos de cocinar.

Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación,

hay un hombre que redescubre el camino hacia la libertad.

La Humanidad posee dos alas: una es la mujer, la otra el hombre.

Hasta que las dos alas no estén igualmente desarrolladas,

LA HUMANIDAD NO PODRÁ VOLAR

7 comentarios:

Chiringui (Trepanador) dijo...

Muy bueno, aunque también debemos aceptar que no somos iguales, no somos tan diferentes.

Besos!

susana dijo...

pero si lo genial de la vida trepanador es que somos diferentes, sino menudo aburrimiento jaaja besos

Salón de sol dijo...

Susana

Si, afortunadamente somos diferentes... y buscamos nuestro complemento ideal, otra pierna para caminar hacia la libertad.
Lo de las alas, ahora con la gripe aviar, es un riesgo... jajaja...!!!
Besitos lunáticos.
Helena.

El Peor Guitarrista del Mundo dijo...

Tienes razón.

MrMann dijo...

Host....!!!!!!!!! Esto es muy bueno!!!!!
Es tuyo? Lo has escrito tú?????

Me lo voy a "cortar y pegar" y lo voy a mandar a un par de personas...

GLAUKA dijo...

Seguiremos picoteando en el suelo por muchos años, me temo que no hay ganas de volar ...

vylia dijo...

Que buen texto Susana. Ojalá algún día las alas estén completas... un saludo.