abril 07, 2006

Escucha a tu corazón


Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aun.
Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón...
Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve...

4 comentarios:

Bohemia dijo...

que mensaje tan hermosos y positivo...Por cierto me encanta la foto del post anterior...Que graciosa...

Besitos

susana dijo...

jaja soy yo una tarde de lluvia jaja me alegra q te guste, besos

Salón de sol dijo...

Pues me has hecho pensar... yo sería un fresno, o un nogal, o un naranjo, ¿cual...? Una Sequoia? No se, no me decido... me gustan muchos... Lo pensaré... jajaja...!!!
Besitos, wapetona.
Helena.

CARLOS dijo...

Los árboles no dan flores, dan nidos.