InViSibLe

Como cada día, la dulce niña se dirigía a jugar a su habitación, le encantaba sentar y reunir a todas sus muñecas para merendar mientras les cantaba. Pero esa tarde la puerta de su cuarto se abrió como nunca antes lo había hecho, en ese instante supo que pasaba algo y que no era bueno…
Su hermana la sentó en la cama, y mientras con su mano acariciaba su rostro, intentó explicarle lo que estaba ocurriendo, escuchó sollozos y gritos. Ella era una niña pequeña de seis años y aunque no entendía muy bien lo que ocurría, sintió que la vida en ese momento se deshacía de repente.
Silencios y mas silencios, ese día marcó el comienzo de la invisibilidad…en ese mismo instante, sentía que si preguntaba molestaba, que si miraba importunaba, que si lloraba estorbaba, así que, sin más, decidió dejar de existir…
La vida fue pasando y la niña invisible se convirtió en una mujer demasiado sensible, vulnerable y poco agraciada. Aceptaba las decisiones de los demás como suyas propias, sentía que era mejor no decir las cosas que quería, ni dar su opinión o expresar sus sentimientos…y como si de un espiral se tratase la historia se repetía, pero esta vez con ella como protagonista.
Volvieron los gritos, sollozos, golpes…pero a diferencia de cuando era niña, ahora era ella quien sufría en su cuerpo, en su alma y en su ser. Ahora le tocaba a ella maquillarse los golpes…¿Culpa?, ¿Ira?, ¿Dolor?, ¿Temor? Sentía que era un espectador de su propia vida.
Pero un día algo cambió vio reír a alguien por la calle, sin pudor, sin temor...¡¡LIBRE!!
Cuando llegó a su casa se miró al espejo, en ese instante dejó de ser invisible, pero encontró la imagen de una mujer triste y gris, presa de su pánico y angustia. Inventó mil caras delante del espejo, pero ninguna le satisfacía.
Comenzó a llorar, como nunca antes lo había echo, sentía, sentía su alma presa, su dolor, sus miedos…pero también empezó a crecer en ella una pequeña esperanza, el recuerdo de una sonrisa liberadora…se miró al espejo y se sintió bella, una hermosa sonrisa brotaba de sus labios.
- ¡mereces la pena! ¡ eres valiosa! ¡ eres importante! -Se dijo a si misma.
Y por primera vez en su vida, tomó una decisión, cogió sus maletas y se fue, sin mirar atrás, sin dejarse embaucar… Por primera vez se sintió mujer y libre, sin ataduras que la oprimiesen y con algo muy importante:
Comentarios
Las instituciones por falta de "medios",los "medios" de comunicación por interes(esto vende mucho y bien),
nuevas gentes con culturas que degradan a la mujer(y el que no lo vea es por que se hace el ciego), ni nosotros mismos, que no somos capaces de denunciar, por eso de no meterse donde no me llaman...
la hipersensibilad ante este problema todavía no es suficiente, mientras no cambiemos de forma radical cosas a las que damos la espalda... cosas que en en un espacio como es internet, donde parece que existe "cierta" libertad
no me atrevo a mencionar por los calificativos que me pondríais...
yo jamás tiraría la primera piedra a nadie... ni la segunda... ni la última... jamás.
Silencio.
Quien se debe avergonzar es quien hace el mal, ese si que se quiere hacer invisible. Y sin embargo es a quién hay que descubrir y mostrar.
La victima bastante tiene con serlo como para encima desaparecer. NO ES CULPABLE, NUNCA LO ES Y POR LO TANTO NO TIENE PORQUE ESCONDERSE NI DE QUE AVERGONZARSE.
Fuera los burkas.
Un abrazo a todas las que cojen las maletas y construyen una nueva vida para ellas y los que las quieren.
Y un beso enorme para ti, Su.
MentesSueltas.
Besitos y luego vendre a coentar otra vez¡¡¡
Besitos Sunrientes¡¡¡
BESITOS A TODOS
Una sonrisa guapa
lo he leido al ritmito de la musica y ha sido un momento "guay"....
ojala todos nos sintieramos siempre libres...pero hay tantas carceles!!...de tantos tipos...!!!
no solo las rejas encarcelan....
tambien encarcela el miedo, la cobardia, incluso el cariño, ...k si...que tambien constrimos carceles por cariño hacia las personas que conviven con nosotros...
un beso cielo
Besotezzzz
Pero es difícil hacer maletas y buscar el nuevo horizonte... aún cuando tengas las ganas de hacerlo...
Es difícil, hay tantas cosas que enredan las decisiones...
Besos Su...
En fin, por soñar que no quede. Así me libero de la rabia.
Besitos
Camino entre tus letras visible, visible, nunca invisible, para preguntarte si has leido a la escritora Clarice Lispector (Ucraniana, pero más brasileña) tu estilo literario en la narración del cuento semeja mucho a ella, a su estilo. Debes de sentirte satisfecha y orgullosa, ella es, aunque ya murió, una escritora de sol de justicia, de verdades francas y sinceras, de lenguaje fresco y cristalino. Suelta esa pluma, que fluya, fluya sin treguas, fuera lo invisible y entreganos más de lo que estás logrando, te lo digo de corazón y sinceramente. Me encantó la conjungación de tiempos y ese desenfado de querer ser, ser siempre, y nunca es tarde para lograrlo.
Besos literarios, Monique.
BESOS A TODOS, SU